La lógica, dicho de una consecuencia, es natural y legítima, algo que deberíamos aplicar más en nuestro día a día. El decreto ómnibus de 80 medidas no salió adelante, principalmente porque Junts quería tocarle las narices a Pedro Sánchez. Éste, para conseguirlo, aplicó su lógica, la de ceñirse a las peticiones de Puigdemont y dejarlo en un decretito de 29 medidas, con las principales de revalorización de pensiones, bonificaciones para el transporte público y ayudas por la DANA. Sánchez saca adelante el decreto modificado, Junts pesca algo y el PP, que votará a favor a coste cero, se lleva los palos.
Otra lógica, más convincente, es la que se ha aplicado para modificar la fecha del partido de fútbol entre el Albacete y el Eldense que LaLiga había fijado para la misma tarde que se celebra el festival taurino a favor de Letur en la capital. Diligencia del empresario taurino Manuel Amador y del Alba para hacer la petición de cambio de fecha a una patronal del fútbol que no suele aceptar con facilidad. En esta ocasión lo hizo y pasó al domingo la celebración del citado partido de fútbol. Por encima de las diligencias citadas o de la conocida afición taurina de Javier Tebas, presidente de LaLiga, se aplicó la lógica, porque era natural y legítimo ese cambio, pese al enfado de algunos aficionados del Alba en redes sociales. Una hasta llegó a plantear: «¿Me dejáis cagarme en los toros?». Está en su derecho, pero le recuerdo que es un festejo en el que todos actúan de forma desinteresa y con el fin de recaudar lo máximo para Letur. No se enfaden, que el mundo taurino también tiene sus virtudes.