Fernando Jáuregui

TRIBUNA LIBRE

Fernando Jáuregui

Escritor y periodista. Analista político


Óscar Puente, el ministro más importante para Sánchez

08/05/2024

Pedro Sánchez necesita un ministro como Óscar Puente, ya que hacerle portavoz del Gobierno o secretario de Estado de Comunicación resultaría algo demasiado evidente. Necesita un pararrayos, que era, más o menos, la función que antes desempeñaba, cuando era vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias. Un provocador. Un faltón, que exaspere los ánimos de la gente biempensante y satisfaga las ansias de esa minoría de sal gorda, de vociferación y escrache, que asalta de manera anónima las redes sociales para escribir las mayores procacidades, infamias o calumnias.

Que no digo yo que Óscar Puente sea un calumniador, claro. Pero sí digo que, siendo las formas en política tan importantes como el fondo, el titular de Transportes y no sé de cuántas cosas más va mucho más allá de lo razonable. Rozando, quizá, la calumnia. A mí, el argentino Milei me provoca espasmos, la verdad. Pero pienso que un ministro español no puede sugerir, sin mayores pruebas y tratando, sin duda, de hacer una gracieta para sus huestes, que el presidente argentino se droga.

Hay quien piensa que está todo preparado; que son maniobras de distracción para evitar que el descontento y la crítica caigan sobre la cabeza del presidente, que ya ha encontrado al bufón para divertir a las masas. Yo, la verdad, y a riesgo de engrosar esa lista negra que dicen que elabora con fondos públicos, creo más bien que Puente es un incontinente verbal. Eso que se llama un bocazas, capaz de atraer sobre sí los titulares negativos que su jefe quiere alejar de su persona. Y hay que conocer que lo logra: lo zafio, lo burdo, la demasía, siempre encuentran titulares de mayor cuerpo tipográfico y volumen que la moderación, la sensatez y la buena educación.

Tengo alguna anécdota -que me guardo de momento- que evidencia que Puente no planifica lo que hace y dice y también muestra cómo se las gasta este ministro con los chicos de la prensa, que en todo caso son bastante aborrecidos en los aledaños de la Moncloa. Así que seguramente Puente expresa lo que otros, más arriba, no quieren decir tan palmaria y brutalmente.

Yo, como periodista, solo me atrevo a pedir que, por favor, a Puente no nos lo cesen nunca. Porque sin él, ¿de qué nos íbamos a reír antes de indignarnos? Ya no es pan y circo: es pan y Puente. ¿Cómo llegan a ministros algunos en este país? Ofrezco la respuesta del torero importante cuando le preguntaron qué cómo era posible que Fulano hubiese llegado de banderillero a subsecretario. "Degenerando, hijo, degenerando", respondió el maestro, lamentablemente no recuerdo bien quién era.