«La ciencia es una tarea colectiva»

Teresa Roldán
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«Se cuestionó que lo que hacían los científicos en los laboratorios no daba alternativas al diagnóstico precoz»

José Martínez, catedrático de Historia de la Ciencia en la Facultad de Medicina de Albacete. - Foto: José Miguel Esparcia

Catedrático de Historia de la Ciencia en la Facultad de Medicina de Albacete, José Martínez, acaba de participar en el ciclo de conferencias Hacemos Barrio, en el Centro Ágora, donde el jueves pasado pronunció una charla bajo el título Moldear el cáncer:  El proceso de intercambio entre enfermedad y sociedad, centrada en los resultados de la investigación que su grupo tiene en curso.

Durante su intervención exploró cómo el conocimiento o el desconocimiento sobre la enfermedad, estimulan o frenan el desarrollo de actuaciones que determinan nuestra manera de conducirnos frente a ella, experimentando emociones o generando actuaciones para reducir sus efectos indeseables. 

¿Cuál es ese proceso de intercambio entre enfermedad y sociedad de la que habló en su conferencia?

En la conferencia he analizado y dado a conocer los resultados de la investigación que estamos realizando en relación a la manera en que se modeló el cáncer  a lo largo del siglo XX y muy concretamente en España, a partir de la guerra civil.

Así, expuse cómo el conocimiento científico fue un factor que influyó en la manera en que se abordó el manejo del cáncer en España, y a su vez cómo las circunstancias que se dieron en ese momento en el contexto español contribuyeron al propio destino del conocimiento científico sobre el cáncer. Hay una especie de diálogo entre la sociedad y la medicina, en concreto, con la ciencia.  En particular destaqué las circunstancias tan especiales que se vivieron en España tras la guerra civil, que plantearon una serie de dificultades al desarrollo del conocimiento científico, algo que tenía que ver con los problemas económicos que había en ese momento en el país. Estábamos en una situación muy crítica y había que dar prioridad a otras cosas en el manejo del cáncer, y la investigación científica pasaba a un segundo plano frente a otras estrategias de control de la enfermedad, muy especialmente el diagnóstico precoz. Se cuestionaba que lo que estaban haciendo los científicos en los laboratorios no estaba dando alternativas al diagnóstico precoz como forma de abordar el cáncer.

¿Y en la era de la sobre información que vivimos eso ha influido en el abordaje de la enfermedad?

Ya en aquella época objeto de nuestra investigación existía esa sobre información, porque los médicos estaban continuamente siendo bombardeados con propuestas de nuevos agentes productores de cáncer, así como nuevas alternativas farmacológicas. El diálogo y discusión que se establece entre los médicos y  los científicos básicos desde que se propone un nuevo hecho científico hasta que adquiere reconocimiento en el ámbito científico es objeto de nuestro análisis. La ciencia es una tarea colectiva en la que intervienen no sólo los científicos básicos del laboratorio, sino también en el caso de la medicina los propios clínicos, incluso la sociedad, es decir, los ciudadanos como receptores de esa información, que con su comportamiento y  actitud, muy especialmente las emociones con la que se evidenciaba en ese momento (a mitad del siglo XX) la experiencia del cáncer y la percepción social,  lo que influía a la hora de tomar decisiones y valorar las propuestas que hacían los científicos.

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