Los tres partidos de las Cortes,PSOE, PP y Vox, coinciden en algo: las cifras de accidentes laborales en Castilla-La Mancha son malas. Solo el pasado año hubo 58 muertes. «La siniestralidad de 2024 no es buena, es mala sin paliativos», reconoció la diputada socialista Paloma Sánchez, «no puedo defender algo que para nosotros es muy lamentable y muy triste».
En todo caso, Sánchez expone que «la siniestralidad laboral es un problema estructural de todas las comunidades de España» y apunta que en el caso de Castilla-La Mancha se nota mucho que tienen más peso sectores como la industria, la agricultura o la construcción, que suelen tener un mayor índice de accidentes. «No es lo mismo estar sentado en un consejo de administración en la Castellana en Madrid que estar trabajando con una empacadora», apostilló.
La portavoz socialista defendió las medidas que ha venido tomando el Gobierno regional, con ayudas a las empresas para que mejoren la formación y el refuerzo de la inspección. Además avanza una medida nueva. Adelanta que este año se abrirá el Instituto de Seguridad y Salud Laboral, con un presupuesto de 1,5 millones. En la resolución que salió aprobada en el debate, aunque solo con los votos del PSOE, se «valora positivamente» la puesta en marcha de este instituto, aunque no se especifica cuándo se abrirá.
Las Cortes toman conciencia del problema de la siniestralidad - Foto: Javier PozoPara la diputada del PP, Itziar Asenjo, tendrá que estar funcionando ya y esgrime que otras regiones ya lo tienen. «Cierto es que la siniestralidad ocurre en todas las regiones, pero la que arroja los peores datos de toda España es esta», lamenta.
Con el objetivo de que las Cortes tomasen conciencia de la gravedad de este problema, Asenjo hizo un repaso de los accidentes graves que han ocurrido solo en este arranque del año. El primero mortal fue el 15 de enero, cuando un trabajador se precipitó a la vía desde un puente de la A-32 en Albacete. Esa misma semana murió otro trabajador en una finca de Torralba de Calatrava. El 14 de febrero hubo tres accidentes graves, una electrocución en Chiloeches, una caída de un trabajador de dos metros en Horche o un corte en la mano de una trabajadora en una carpintería en Valera de Abajo. Yseis días después murió otro trabajador en Ontígola tras una caída de diez metros.
En su repaso había quemaduras por ácido sulfúrico, impactos en la cabeza, aplastamientos por una alpaca... «Señora consejera, yo no le culpo a usted de ningún accidente ni de ninguna muerte, no es mi estilo», se dirigió a la titular del ramo, Patricia Franco, «pero el Gobierno tiene la responsabilidad de tomar medidas para evitar estas muertes y estos accidentes».
Las Cortes toman conciencia del problema de la siniestralidad - Foto: Javier PozoDesde Vox, el diputado Luis Blázquez, tomó nota de las declaraciones que hizo la parlamentaria socialista hablando de la siniestralidad laboral como un problema estructural. «Si mantienen que es un problema estructural, nos están dando la razón porque quiere decir que no han hecho su trabajo», le recriminó, «llevan gobernando esta región más de diez años y no han hecho su trabajo de implementar las medidas necesarias».