La alegría por el gol de Higinio generó una avalancha de aficionados en la Grada de Animación que provocó la caía de la valla y que uno de los fotógrafos que están en esa ubicación, porque es la designada por el club, resultase herido en una pierna.
El problema es que no es la primera vez que esa valla cede, lo que lleva a pensar, primero, en el mal estado del Carlos Belmonte, problema obviamente del titular del recinto, el Ayuntamiento, pero también la parte de responsabilidad de club manteniendo a los aficionados más bulliciosos en una zona, como ha quedado demostrado, de alto riesgo por el mal estado de la instalaciones.
En febrero de 2022 esa misma vaya cedió, en un Albacete-Villarreal B, y los sanitarios tuvieron que atender a un aficionado, y también lo hizo en diciembre de 2017, en un Albacete-Valladolid, está vez con dos heridos leves entre los seguidores manchegos.
La misma valla cedió también en un Albacete-Valladolid en 2017. - Foto: José Miguel EsparciaSu caída en el Albacete-Mirandés es la tercera que se produce en la misma zona, algo que debería llevar a la reflexión sobre si esa ubicación de la Grada de Animación es la correcta o las obras que se deberían realizar, ya sea por parte del Ayuntamiento o del Albacete Balompié cuando quede firmada la concesión del Estadio para los próximos 50 años, para que la zona sea completamente segura.