El BSR Amiab Albacete sufrió su segunda derrota de la temporada ante Bidaideak Bilbao en un partido donde los visitantes llevaron casi desde el primer momento la voz cantante. Hasta de 18 puntos llegaron a ganar los vizcaínos ante un equipo albacetense que puso en evidencia que no vive su mejor momento.
Desde el primer minuto se vio que el partido iba a ser de máxima intensidad. Ambos equipos impusieron fuertes defensas para evitar los lanzamientos cómodos de su rival y fue Bilbao el que mejor se acopló porque es su estilo habitual de juego.
Pronto se pusieron los visitantes por delante (4-5) e hicieron pedir su primer tiempo a Abraham Carrión. El acierto en el tiro, lo que había fallado en el anterior encuentro en casa, hizo posible que Albacete se pusiera por delante (12-11). Un trilpe de David Mouriz podía dejar el parcial a favor del Bidaideak, pero una canasta de Onrubia a 14 segundos del final hizo que el marcador quedase empatado (14-14).
El segundo cuarto arrancó igual para los visitantes, con un triple de Mouriz, pero Amiab intensifico todavía más su defensa, evitando las rápidas transiciones visitantes, y con un parcial de 9-0 se puso seis arriba (23-17). El internacional Asier García tomó el mando y ahora fue Bilbao el que puso un 0-9 para volver a mandar en el marcador (23-26). Los visitantes le ponían mucha velocidad al choque y anotaban con facilidad bajo el aro, mientras que Amiab volvía a tener problemas ofensivos, primero para encontrar buenas posiciones y después para encontrar la efectividad habitual, que parece haber perdido en las últimas jornadas.
Bilbao lograba su máxima ventaja, nueve puntos, con una canasta de Mouriz que casi fue un triple, pero el jugador visitante pisó la línea y los árbitros se la dieron de dos (25-34). Pratt fallaba bajo el aro en el último segundo y el marcador quedaba con esos nueve puntos de ventaja para el Bidaideak al final del primer periodo.
Tras lo visto la semana anterior frente al Juventut, está claro que el BSR Amiab no atraviesa su mejor momento de forma, seguramente por el virus que afectó a gran parte de la plantilla. Jugadores como Philip Pratt, Ben Fox o Jorge Salazar estaban por debajo de lo que se espera de ellos y Bidaideak lo estaba aprovechando.
En el descanso se realizó el homenaje del club albacetense a Jesús Felipe Martínez, trabajador de Amiab que se encargaba de la limpieza del Pabellón Lepanto y que falleció hace unos meses. La familia recibió una camiseta del BSR Amiab personalizada como recuerdo de este reconocimiento.
En la reanudación, Abraham Carrión puso en pista a Simon Brown y Reo Fujimoto, pero los cambios no surtieron el efecto deseado. El partido pasó a ser dominado con total claridad por un Bidaideak fuerte en defensa y acertado en ataque, sobre todo en las manos de Asier García. Un nuevo triple de Moudiz ponía una importante ventaja de 18 puntos al bando local (27-45) y Carrión tenía que parar el partido con un tiempo muerto.
Mejoraba el juego ofensivo local, pero Asier García y David Moudiz (17 y 16 puntos respectivamente en ese momento de partido) seguían martilleando la canasta local sin piedad para no dejar que Albacete pudiera reducir distancias y pensar en la remontada. Al final del tercer cuarto la ventaja visitante era de 13 puntos (41-54).
El BSR Amiab apretó los dientes, intensificó su defensa y la ventaja visitante empezó a reducirse (49-54). Adrián Yáñez pedía un tiempo muerto, en un Bidaidez que estaba jugando desde el inicio con los mismos cinco jugadores. Amiab presionaba en toda la pista, mientras Bilbao trataba de hacer ataques largos para que el tiempo se fuera consumiendo.
A cinco minutos para el final el sexto triple de David Mouriz volvía a hacer que la ventaja visitante sobrepasase la barrera de los 10 puntos (49-60). Amiab llegó a ponerse a cinco (55-60) pero reaccionó Bilbao y aseguró su victoria con el espectacular partido de Asier García (21 puntos y 10 rebotes) y David Mouriz (22 puntos con seis triples).
Mal encuentro para el BSR Amiab y segunda derrota de la temporada en liga, evidenciando el mal momento del equipo, al que debido a su espectacular trayectoria en los últimos años no se está acostumbrado.