Un campeón de cemento armado

Diego Izco
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La derrota del Barça anticipó el título de un Madrid que, en la víspera y con la 'unidad b', había cosechado otra portería a cero. El hundimiento azulgrana en la 23/24 necesitaba una escenificación como la de Montilivi

Un campeón de cemento armado - Foto: AFP7 vía Europa Press

El Madrid ha sido uno de los campeones más contundentes en años. Desde hace muchos meses era cuestión de tiempo. Solo la rebeldía del Barça, apagada como un fuego mínimo en el último clásico, evitaba a las matemáticas lo que la realidad dictaba hace tiempo: que la 36ª Liga blanca estaba ya 'de facto' en las vitrinas del Bernabéu. Los merengues, conscientes de la gravedad de sus bajas (Courtois, Militao y Alaba) abandonaron el lujo para convertirse en un martillo pilón. No necesitaban brillar: nunca lo necesitan. Ganar por aplastamiento o por insistencia, ganar por inercia, ganar por superioridad, por aburrimiento, por casualidad o por costumbre. Ganar. Son los que más goles meten y los que menos encajan, los que han logrado que la 'unidad b' funcione del primero al último, los que encontraron la mejor versión de Vinícius cuando desapareció el Bellingham más excelso… Un campeón extraordinario e irrebatible que ahora tiene a tiro un récord de 'otros tiempos', los 99 puntos que, decían, eran imposibles desde la salida de Messi y Cristiano. 

Hundidos

Según la teoría de los vasos comunicantes, la mejor para describir cómo funcionan las euforias y depresiones (y viceversa) de Barça y Madrid, cuanto mejor le van las cosas a un equipo, mayor es la crisis del otro. Lo de Girona fue otro de esos 'poltergeist' a los que Xavi Hernández no ha encontrado explicación en todo el año: un Barcelona dominante jugando un buen partido (1-2, con tres tiros locales y 15 visitantes) que sufre un pequeño percance y se derrumba. La descorazonadora fragilidad de este bloque habla mal del propio Xavi, incapaz de trabajar esa mentalidad tan endeble. El 4-2 de Montilivi certifica dos cosas: la primera, que el cuadro culé no ha sabido contestar en toda la 23/24 por qué le hacen tanto daño con tan poco ataque… y la segunda, que el Girona vive exactamente al otro lado del espejo donde los azulgrana se reflejan deprimidos: nadie en toda Europa ha logrado tantos puntos ligueros tras remontada. Debutarán en Europa por la puerta de la Champions. Merecidísimo.