Ópera incompleta

A.S.
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La última ópera de Giacomo Puccini fue terminada y estrenada de forma póstuma en el Teatro de la Scala de Milán en 1926

Cartel de la ópera Turandot. - Foto: A.S.

Todos los días del año podemos celebrar, afortunadamente, muchas cosas. Hoy, 25 de abril, es un día importante para la ópera, como género universal donde se encuentran música y artes escénicas con la literatura, utilizando el más humano de los instrumentos: la voz.

Hace ya más de 400 años, hoy nació en Lyon Pierre Perrin, considerado como el creador de la ópera francesa junto a Robert Cambert. Ambos autores de la Pastoral de Issy, en 1659, y doce años más tarde (hace 350), Pomone, en 1671, que fue representada en la inauguración de la primera casa pública de ópera abierta en París, el Jeu de paume de la Rue Mazarino. Aunque en principio contó con la confianza de Luis XIV, las malas aristocráticas lenguas francesas consiguieron que diera con sus huesos en la cárcel, cediendo todos sus privilegios, tan sólo un año después, en 1672, a su sucesor en la corte, cuyo nombre no pasará desapercibido en la historia de la música: Jean-Baptiste Lully.

El orientalista y anticuario francés François Pétis de la Croix (París, 1653-1713), contemporáneo del también orientalista y arqueólogo francés Antoine Galland (1646-1715), cuya traducción de Las mil y una noches sigue siendo de referencia, introduce en una colección de cuentos llamada Los mil y un días, la figura de “Turandokht”, una fría y cruel princesa china. Poco después, el escritor veneciano Carlo Gozzi creó una tragicomedia al estilo de la comedia del arte, que, tras su estreno en Venecia con el título de Turandot, fue recreada en Weimar por Goethe y Schiller. A partir de ese texto, los libretistas Giuseppe Adami y Renato Simoni comenzaron a trabajar con Giacomo Puccini en 1920, un par de siglos después de la aparición de “Turandokht”, sobre la historia que sería la última obra operística del admirado compositor italiano, sin poder acabarla antes de fallecer en Bruselas el 29 de noviembre de 1924.

El estreno de Turandot llegó 512 días tras el fallecimiento del compositor, gracias a la labor de Franco Alfano que, en 1925, terminó de orquestar el último acto. Justo un día como hoy, 25 de abril, de 1926, la ópera inacabada de Puccini, completada por Alfano, se estrenaba en el histórico Teatro de la Scala de Milano, bajo la dirección musical de Arturo Toscanini, contando en los papeles principales de Turandot y Calaf con la soprano judía nacida en Polonia, Rosa Raisa, y el tenor lírico spinto español Miguel Fleta, nacido en la localidad aragonesa de Albalate de Cinca el 1 de diciembre de 1897 y fallecido en La Coruña, el 29 de mayo de 1938.

Otros compositores propusieron distintas versiones del final de la ópera, como fue el caso de Luciano Berio en 2002, sin un resultado de aprobación unánime por parte de crítica ni de público. Tal y como quedó tras su estreno, Turandot sigue siendo una de la óperas más admiradas y programadas en el mundo, a pesar del (o quizá incluso gracias al) veto chino, cuya república popular la consideraba un menosprecio hacia su pueblo. Esto cambió en 1998, pasando a representarse fastuosamente en la Ciudad prohibida, dirigida por Zubin Mehta, con Barbara Hendricks (que cantó en Albacete el 24 de marzo de 2004), como Liu.